Home » Maternidad » Embarazo » Vitamina D y embarazo: ¿Estoy tomando suficiente?
Vitamina D y embarazo

Vitamina D y embarazo: ¿Estoy tomando suficiente?

Estamos en invierno y muchas de nosotras vivimos en lugares donde las horas de sol se han reducido considerablemente al igual que la fuerza de sus rayos. Para una mujer embarazada esto es crítico, ya que necesita la vitamina D como el comer. Sin sol, hay que hacer un esfuerzo extra para conseguir cada día los niveles de vitamina D óptimos. ¿Cómo? Mediante suplementos vitamínicos y a través de la dieta principalmente. La relación entre Vitamina D y embarazo es por suerte o por desgracia más estrecha de lo que se pensaba hace unos años.

Recientes estudios han confirmado que las futuras madres deberían estar tomando más vitamina D de la que toman ahora. Incluso más de la cantidad extra que nos proporcionan las vitaminas prenatales. Según éstos estudios se habla de hasta 4000 UI de vitamina D al día. Para que te hagas una idea, la mayor parte de suplementos vitamínicos para embarazadas no pasan de 400 UI de vitamina D. ¡Menos de 10 veces la que recomiendan ahora!

Vitamina D y embarazo, dos variables relacionadas

¿Por qué tanta Vitamina D? Parece ser que tomar esos niveles de vitamina D durante el embarazo reduce el riesgo de sufrir un parto prematuro, diabetes gestacional, hipertensión y preeclampsia. Para el bebé además, el que la madre tome vitamina D en esas cantidades, supone un mejor desarrollo motor y cognitivo, reduce el riesgo de padecer asma, enfermedades del corazón y la probabilidad de nacer con poco peso.

Por desgracia, muchas madres ya entran en el embarazo con déficit de vitamina D y la situación se agrava con el propio embarazo. La vitamina D es importante antes de concebir, durante el embarazo y para la recuperación posterior al parto.

Vitamina D: ¿Cómo puedo evitar el déficit y mejorar sus niveles en mi organismo?

La vitamina D juega diversos roles importantes en nuestro organismo, algunos de ellos descubiertos recientemente. Por ejemplo, sabemos desde hace mucho tiempo que la vitamina D es necesaria para la absorción del calcio y el fósforo desde el tracto intestinal. Contribuye por tanto a que tengamos unos huesos fuertes, a evitar las fracturas óseas y la osteoporosis.

También se sospecha que participa en la prevención de algunos tipos de cáncer, te hace menos propensa a sufrir enfermedades autoinmunes, enfermedades del corazón y protege frente a infecciones. Por lo visto la vitamina D potencia nuestros sistemas inmunes y nos asegura a nosotras y a nuestros bebés un mejor estado de salud.

Conseguir unos niveles tan altos de vitamina D cada día no es tarea fácil. La vitamina D se consigue a través de la dieta, por exposición a los rayos ultravioleta de la luz solar y con suplementos vitamínicos. Los alimentos más ricos en vitamina D son el pescado azul, rico en ácidos grasos (salmón, anchoas, sardinas) y la leche enriquecida. En menor proporción se encuentra en cereales enriquecidos, queso, yemas de huevo y algunas setas. La exposición directa a la radiación solar no es muy aconsejable como primera fuente de vitamina D. El motivo, incrementa el riesgo de contraer algunos tipos de cáncer de piel como el melanoma si nos pasamos.

Resumiendo, solo con la dieta y la exposición al sol es imposible llegar a esos niveles de 4000 UI de los que se habla ahora. A no ser que planees tomar 10 raciones de salmón diarias y ni se te ocurra (Otro día hablamos de los riesgos del mercurio). Vamos, que hay que recurrir a suplementos de vitaminas de los que venden en farmacia sí o sí.

¿Cómo puedo saber si tengo déficit de vitamina D?

La única manera de conocer los niveles que tienes es haciendo un análisis de sangre. Cualquier valor por debajo de 20ng/mL es claramente inadecuado, menos de 32ng/mL es insuficiente, y al menos 50ng/mL es un buen valor. A ser posible se debe comenzar con suplementos de vitamina D antes de producirse el embarazo, mientras se intenta la concepción. También se aconseja que la formulación sea vitamina D3 y no D2. La D3 se absorbe mucho mejor. Y para mejorar aún más la absorción, se recomienda acompañar su ingesta con alimentos grasos o con aceites.

¿Qué te ha parecido? ¿Sabías que la Vitamina D y embarazo estaban tan estrechamente relacionados?

Sobre Isabel Raynaud

Hola, mi nombre es Isabel Raynaud. Por mis venas corre sangre española y francesa a partes iguales. Soy psicóloga de profesión y un poco brujilla por afición. Llevo muchos años en este mundillo de los blogs y espero poder disfrutar mucho por aquí con vosotros.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*